02

BUSCANDO EL PORQUÉ DE LAS COSAS

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el término “propósito” puede hacer referencia a un objetivo a cumplir, a la intención de hacer o no algo o el asunto que se trata en determinado momento. En el día a día, esta palabra se usa en muchos ámbitos, especialmente en psicología cuando hablamos del propósito de vida y otros conceptos un poco más filosóficos y ontológicos.

En la universidad, escuchamos siempre términos como misión, visión, estrategias, responsabilidad social y demás. Nos enseñan a buscar necesidades y resolverlas con un producto o servicio y un plan de acción que resume el qué, cuándo, dónde, cómo y quién, pero no nos hablan del por qué. Y el porqué es el propósito.

El sentido del propósito es lo que guía el ciclo de vida de una empresa y debe estar definido desde el inicio. El propósito es el pilar fundamental alrededor del cual girará la dinámica de la organización. Tener claro el por qué se hacen las cosas, el porqué de la empresa, es el primer paso para comunicar nuestro motivo y atraer audiencias que simpaticen y se sientan identificadas con ello. Demás está decir que los miembros de una organización comparten su porqué interno como personas con el porqué de la compañía.

La identidad de la organización se establece, sí, a partir de su misión y visión, pero también está enormemente influenciada por el propósito, el cual establece la base a partir de la cual se orientarán las acciones. Con un propósito claro, se puede adecuar el modelo organizacional, cambiar el giro del negocio, rediseñar el producto, etc. sin cambiar el porqué. Pueden cambiar las acciones y estrategias, pero no el propósito.

En Agencia Watson, apostamos por una transformación con propósito. Y nuestro propósito es transformar la estrategia digital. Sea una transformación cultural, de innovación, tecnológica, etc. seguimos fielmente nuestro porqué, ajustando o cambiando cosas en el camino porque en el mundo tan volátil en el que vivimos, nada es estático, nada es permanente. Las estrategias se ponen a prueba y se modifican de ser necesario, de lo contrario, no conseguimos adaptarnos.

No hay receta mágica para encontrar el propósito, solo hay que hacerse las preguntas correctas y tomar decisiones que llevarán a implementar acciones que consigan ese porqué y creen un impacto positivo en el entorno. Suena fácil, pero no lo es. La falta de enfoque, de un norte, de un motivo, de un porqué, de un propósito, es una de las principales razones por las que muchos emprendimientos no tienen éxito.

Después de todo, ¿cómo saber que estás yendo por buen camino si no sabes a dónde vas?