04

PONERSE EN LOS ZAPATOS DEL OTRO

Lo primero que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de empatía es “ponerse en los zapatos del otro”. Esta es una definición cliché que lleva años de uso, pero ¿entendemos realmente lo que significa? Posiblemente, no.

Ponerse en los zapatos del otro implica mirar las cosas desde la compleja posición de la otra persona, algo muy difícil si consideramos que la perspectiva de cada uno está influenciada por toda una vida de experiencias particulares, por las creencias individuales y por el desarrollo emocional de cada uno. Ponerse en los zapatos del otro ya no suena tan simple, menos aún si hablamos de ponernos en los zapatos de los cientos o miles de personas que compran los productos de nuestra marca.

Entendamos, en primer lugar, a la empatía como la habilidad para comprender la forma en que otro individuo percibe el mundo. A nivel personal, la empatía nos permite generar relaciones interpersonales exitosas, ser asertivos, enriquecer nuestra visión del mundo con otras perspectivas, comprender las motivaciones de los otros, etc. 

En Agencia Watson somos conscientes de que las marcas necesitan ser cada vez más empáticas para poder posicionarse mejor con sus públicos objetivo. Una marca empática es aquella que entiende a su público, que comparte sus intereses y que conecta emocionalmente con ellos, creando relaciones sólidas y duraderas. 

Es imposible diseñar una propuesta de valor si no conocemos a quién se lo vamos ofrecer. Aquí entra la empatía en nuestro proceso de creación de soluciones. Esta no es un bien que se pueda ofrecer, sino una habilidad que tenemos en Agencia Watson para comprender lo que es o no valioso para el público y una característica que debemos transmitir a través del discurso de la marca. Frecuentemente evaluamos si nuestra propuesta de valor es relevante, atractiva y creíble, no para nosotros, sino para el público al que queremos llegar.

Muchas herramientas que usamos en Agencia Watson, como el análisis de tendencias, mapa de empatía, Business Canvas Model, Customer Journey Map, investigaciones de mercado, buyer persona, etc. tienen como objetivo personificar y humanizar a la audiencia meta para entender sus motivaciones, pensamientos, gustos, dificultades, necesidades y cualquier otro aspecto que aporte información para el proceso de creación de valor. La clave está en que estudiamos al público objetivo en su ambiente natural, prestando atención a sus comportamiento y a los aspectos que influyen en él.

Si no estamos en sintonía con nuestro público, difícilmente conseguiremos conectar con él. Y si no nos preocupamos por entender y escuchar a nuestros consumidores, tendremos pocas posibilidades de establecer una relación exitosa con ellos.