01

TODOS SOMOS CREATIVOS

La creatividad ha sido estudiada desde inicios del siglo XX, siendo a partir de la década del 50 cuando este tema cobra mayor protagonismo y empieza a ser objeto de diversas investigaciones que buscaban profundizar en ella como proceso mental y explorar su relación con diferentes variables cognitivas, demográficas y de personalidad.

La existencia de tantas definiciones sobre la creatividad, y la falta de consenso entre ellas, ha derivado en que hoy se use términos como “genialidad”, “innovación”, “arte”, “fantasía”, “originalidad”,“novedad” y hasta “imaginación” a modo de sus sinónimos. Y si bien no son las palabras idóneas para describir este complejo proceso cognitivo, tienen algo de cierto.

Todos los planteamientos teóricos coinciden en el uso de ciertas habilidades personales, como imaginación e innovación, para la creación de algo original y novedoso. A partir del siglo XXI las investigaciones sobre creatividad toman un enfoque más humano, centrándose en la persona creativa como objeto de estudio y planteando que la creatividad es una característica natural de los humanos que todos poseemos en mayor o menor medida.

Si la creatividad es innata, significa que podemos desarrollarla y que cada persona tendrá cierto grado o nivel particular de creatividad. Algunos autores consideran que las formas y grados de creatividad son infinitos mientras que otros establecen niveles diferenciados. Lo innegable es que está en nuestras manos potenciar nuestra creatividad.

 

¿Cómo convertirse en una persona más creativa?

 

Internet está lleno de artículos que sugieren mil formas para ejercitar la creatividad, pero no existe consenso ni resultados definitivos, en todas las investigaciones realizadas en los poco más de cien años de estudio de la creatividad, que dé la receta perfecta para “volverse” una persona más creativa. 

Sin embargo; esto es lo que hacemos en Agencia Watson para ser más creativos cada día:

  • Nos sorprendemos diariamente con algo nuevo.
  • Seguimos todas las tendencias interesantes en redes sociales.
  • Aumentamos la complejidad de lo que ya sabemos para retarnos aún más.
  • Separamos un tiempo para relajarnos y cambiar de aires.
  • Observamos los problemas desde diversos puntos de vista.
  • Dejamos fluir nuestras ideas evitando autollimitarnos.
  • Confiamos en nuestras ideas originales aunque no parezcan viables al inicio.
  • Hacemos brainstorming grupales sobre diversos temas.
  • Compartimos en grupo nuestras ideas e intercambiamos feedback.
  • Analizamos nuestros errores y aprendemos de ellos.

Y sobre todo, nos divertimos muchísimo con nuestro trabajo, pues cuanto más amamos lo que hacemos, más investigamos y creamos mejores proyectos.